Ingresar
“Mi familia me mete presión para que ganemos y haga un gol”
  • 0
    Me gusta
  • 0
    Comentarios
  • 2223
    Vistas
16/09/2015 - 12:10
“Mi familia me mete presión para que ganemos y haga un gol”

El repiqueteo de las gotas de lluvia que caen sobre un techo de chapa es lo único que se oye bajo una de las tribunas. Mediodía fresco, Cilindro, Avellaneda. Tras irse último del entrenamiento, como cada día, aparece esa figura que todo hincha de Racing sueña con tocar o tener cerca. A su alrededor, en el recinto de honor, las paredes hablan a su modo: exponen equipos campeones, celebridades que dejaron marcas, jugadores que hace poco emigraron, nostalgia…

 

En el aire hay mística. Se respira gloria en este lugar. La de ayer y también la de hoy. Porque Diego Milito es la gloria vigente. No necesitó retirarse para entrar en esa galería de los elegidos. Es la gloria de aquella Academia de 2001 y de 2014. El ídolo que, a los 36 años, aguarda otro clásico más de Avellaneda, parado delante de una bandera celeste y blanca con la cara de Carlos Gardel, otra leyenda de Racing. El zorzal cantaba como los dioses, el Príncipe enamora con su fútbol. “No me queda demasiado tiempo de fútbol, por eso trato de disfrutar esta semana. Como tengo tantos clásicos y partidos encima, tal vez me lo tomo con mayor tranquilidad”, le da el puntapié inicial al mano a mano con Olé. Y a viajar.

 

 

-¿Puede ser tu último clásico de barrio?

 

-Veremos, no me detengo a pensar en eso. Sólo pienso que será un partido muy importante para nosotros, para la gente, para todos. El plantel trata de ir con calma. Después, la ansiedad y los nervios son normales.

 

-¿Qué imaginás?

 

-Un partido difícil, trabado. Independiente viene en levantada, es un muy buen equipo, con un buen cuerpo técnico. Será durísimo. Pero nos ilusionamos con hacer un buen partido. Estamos peleando cosas importantes. Me siento tranquilo: este grupo me genera gran confianza.

 

-¿Por qué?

 

-Porque siempre dio la talla en partidos importantes. Este grupo tiene una mentalidad impresionante. Eso es lo más difícil en el fútbol. Cada partido es una final para nosotros . No tenemos mucho margen de error y no nos queda otra que ganar las seis fechas que quedan. Venimos peleándola de atrás.

 

-¿Es una cuenta pendiente ganar en la cancha nueva del Rojo?

 

-No sé si llamarlo así. Uno a los clásicos siempre los quiere ganar más allá de dónde se jueguen. En mi caso particular, las estadísticas no juegan. Vamos a esa cancha a buscar ganar. Lo que necesitamos para seguir peleando.

 

-¿Cómo te sienta jugar ante públicos tan hostiles como el del sábado?

 

-Es algo lógico y normal. Me gustaría que también estuviera nuestra gente. Sin la hinchada visitante, los clásicos pierden color. Pero las cosas son así y hay que adaptarse.

 

-Vienen de jugar muy bien contra Gimnasia. ¿Tienen que jugar el derby a lo campeón?

 

-Hicimos un gran partido el otro día. Pero muchas veces llegás como favorito y te toca perder, y otras tantas se puede dar al revés. No interesa eso.

 

-¿Tu último gran deseo a corto plazo es ganar este clásico?

 

-No sólo eso… Siempre hay objetivos. Obviamente que me encantaría ganar el clásico. Después quiero ganarle a San Lorenzo en su cancha y a Argentinos por el campeonato. Y también quiero la Copa Argentina. Por todo esto nos levantamos cada mañana.

 

-En el último triunfo como visitantes en el derby jugaste vos, en 2001. Fue 1-0 con gol de Estévez. ¿Qué recordás?

 

-Habíamos zafado de la Promoción, me acuerdo que en las fechas previas la gente de Independiente quería mandarnos a la Promoción y no pudieron darse el gusto. Fuimos a su cancha y ganamos un partido especial, nos sacamos las ganas.

 

-Más allá de lo futbolístico, ¿cómo se juega psicológicamente el duelo?

 

-Hay que jugar bien, es la única. Y eso incluye plantarse, intentar jugar, repetir la intensidad del otro día. Nos vamos a encontrar con un clima hostil, pero estamos preparados.

 

-Ya juega en la preinfantiles. ¿Cómo lo ves?

 

-Bien, es chiquito, tiene ocho años, recién está empezando. Va feliz a jugar. Es zurdo, delantero. Lo voy a ver cuando puedo porque juega los domingos.

 

-¿Sos de los padres que dan indicaciones desde atrás del alambrado?

 

-No, jamás. Lo veo contento. A esta edad se tiene que divertir. Es lo que siempre le inculco. Juega con el hijo del Chino (Saja). Que se divierta me llena de satisfacción.

 

-Hablando de satisfacción, ¿para vos lograr el bicampeonato superaría todo lo que soñaste antes de volver?

 

-Sin dudas. Superaría todo lo que soñé. Sería algo fantástico. Pero también reconozco que es difícil porque hoy no dependemos de nosotros. Y además, adelante nuestro hay equipos importantes, grandes. Si bien todavía nos falta enfrentarlos, tenemos menos margen de error que ellos por el hecho de estar atrás.

 

-El año pasado también fue así y metieron un sprint final excelente…

 

-Sí, pero es complicado. Es lo que nosotros trataremos de hacer. Hay que creer, siempre hay que creer. Mientras tengamos chances, siempre será así.

 

-El antecedente ayuda…

 

-Sí. Además demostramos que seguimos con el mismo hambre. Eso se ve, aunque después ganemos o no. Ganar depende de una línea muy finita. A veces la moneda cae de un lado o del otro. Pero este equipo no deja de emocionarme. Veo las ganas de seguir creciendo, la mentalidad. Me saco el sombrero con estos jugadores. Dejan el alma, se entrenan siempre queriendo más. Es de los mejores plantes que integré en mi carrera.

 

-Mascherano, durante la Copa América, dijo que para él la gloria es adictiva. ¿Qué opinás?

 

-Concuerdo con Javier. Lo sentimos de esa forma y vamos por el buen camino. Siempre el objetivo es ser protagonistas, por eso hoy disfrutamos. Podríamos habernos sentado arriba del campeonato, pero sabemos que tenemos que estar al ciento por ciento.

 

-¿Qué cambió en la mentalidad de Racing?

 

-Se consiguió una comunión entre las cuatro patas: el grupo, cuerpo técnico, dirigentes y la gente. Hay un Racing muy positivo. Y eso es fundamental, se ve diariamente. Hay mucha armonía, un buen espíritu. Fundamental para lograr cosas. Y un plantel que demostró gran carácter en momentos de dificultad. Supimos salir adelante, mostramos que este equipo siempre quiere más.

 

-¿Por eso San Lorenzo, Boca y el Rojo deben cuidarse de ustedes?

 

-Mejor que se hable de ellos… Silenciosamente, buscaremos acercarnos, sin perderles pisada.

 

-Cocca dijo que Racing juega mejor cuando le queda poco margen. ¿Qué pensás?

 

-Y bueno… Me pone contento que hayamos dado la talla en momentos importantes. El otro día era un partido clave y recuperamos lo que nos costaba: jugar bien. El equipo del año pasado, si bien arrancó jugando de una manera y terminó de otra, jugó muy bien. Este año nos faltaba eso. Si bien somos un equipo que se siente más cómodo siendo más directo, nos faltaba manejar más los tramos del partido, tener una mayor posesión. Eso hicimos con Gimnasia. Fue un partido completo.

 

-Hace un tiempo dijiste elegiste con el corazón. Mal no te fue, ¿no?

 

-Sí, me salió bien elegir con el corazón. Y si me hubiera salido mal, no me habría arrepentido. Siempre decido con el corazón. Una vez tuve la oportunidad de ir el Inter y sentí que no era el momento. Le estaba diciendo que no al Inter, eh… Pero me fui al Zaragoza y cumplí el sueño de jugar con mi hermano. También pensé que ahí iba a poder jugar mucho más. Y, de hecho, fue así. Después apareció lo del Chelsea y tampoco fui. Y volví al Genoa. Fue un año fantástico, allí cerré un círculo. Al final terminé llegando al Inter, pero de otra manera. Desde le primer día que me fui de Racing, siempre tuve muy claro que iba a volver. Pensé que me iría tres años de Racing y fueron once.

 

-¿Con tu retorno dejaste un buen precedente para que en el futuro vuelvan más jugadores consagrados al club?

 

-Creo que hay jugadores para hacerlo… Está ese sentido de pertenencia, no sólo mi caso… Tenemos muchos que han ido a Europa. No tengo dudas de que en algún momento van a volver. Los De Paul, Zuculini, Chiquito Romero, Maxi Moralez, Vietto… Después es algo personal y re contra respetable… Uno tiene familia, hijos, las cosas no son tan fáciles como parecen… Tengo la esperanza de que vuelvan porque son de la casa.

 

-¿Desgasta un poco ese rol de ser el ejemplo para los compañeros con cada cosas que hagas?

 

-No. Porque todo lo hago de manera muy natural, no pensando en que alguien me está mirando. Yo soy como soy… El primer día que llegué les dije a mis compañeros: “Muchachos, yo soy esto: uno más”. Soy normal. Si tengo que decir algo, lo digo. Trato de comportarme como lo hice toda mi vida, aunque tengo otras responsabilidades por ser más grande. No hay que actuar, hay que ser genuino. Soy genuino.

 

-¿A qué jugadores del equipo ves con proyección internacional?

 

-Hay algunos que están en el momento de dar el salto: Gustavo (Bou), Lucho (Lollo), Pancho (Cerro), Luli (Aued)…. Tranquilamente pueden irse al exterior.

 

-¿Qué es Bou?

 

-Un gran jugador. Y lo dije desde le primer día que llegó. Es un tipo con una gran personalidad. No era fácil… Hoy es recontra conocido y respetado porque se lo ganó, pero soportó que lo criticaran mucho sin haberlo visto jugar. Y él, con humildad, demostró estar a la altura de este club.

 

-¿Qué era Racing hace años y qué es ahora?

 

-Tiene muchas cosas positivas, un camino ascendente, el club está bien, ordenado… Los resultados ayudan, deportivamente estamos en el camino correcto. Venimos de hacer campañas malas, estábamos cerca de pelear el descenso y hoy somos protagonistas. Nos hemos ido de la Libertadores aplaudidos, estamos orgullosos.

 

 

 

Fuente: Diario Olé

Por:

Nicolás Montalá [email protected]

Hernando Maderna [email protected]

NOTICIAS RELACIONADAS
COMUNIDAD COMENTARIOS
Enviar respuesta
Cancelar
0 Comentarios
NOTICIAS RELACIONADAS