Ingresar

 

UN EMPATE SIN BRILLO
  • 0
    Me gusta
  • 44
    Comentarios
  • 3402
    Vistas
09/08/2018 - 22:40
UN EMPATE SIN BRILLO

Racing y River se midieron en el Cilindro en el duelo que significó la ida de una de las series que más prometían en estos octavos de final de Copa Libertadores. Lo cierto es que lejos estuvieron de alcanzar las expectativas generadas en un empate 0 a 0 que regaló escasas emociones.

 

El partido arrancó con idas y vueltas, sin un claro dominador, pero con dos posturas fácilmente detectables: Racing se paró con cierta amplitud, en la búsqueda de hacerse dueño de la pelota, mientras que su rival esperaba con Scocco, Martínez y Pratto acosando a la salida de la Academia como una primera línea de presión.

 

Las primeras llegadas fueron para la Banda, gracias a las conducciones y gambetas del Pity, que probó a Arias al minuto de que comience a rodar la pelota y lo obligó a lucirse. A la Academia le costó 21 minutos chocar con Armani por primera vez, cuando Bou entró al área por el sector derecho y definió fuerte al primer palo. Poco más que esas sensaciones entregó la primera mitad desde las probabilidades de gol, pero cuando los telones comenzaban a bajar y las mangas se inflaban para recibir a los equipos en sus caminos a los vestuarios, una jugada sacudió la monotonía del partido: Ponzio, amonestado, cortó una contra y fue expulsado por el árbitro del encuentro y River se quedaba con diez jugadores en campo. Producto de ese infracción, Racing ensayó con Bou y Lisandro López una jugada preparada de tiro libre frontal, que finalizó en un remate del capitán que Aramni atrapó sin dar rebote. La Academia se fue al descanso con la una ventaja anímica sobre su rival porque la ilusión de la gente, que creció con la superioridad numérica, lo acompañaba.

 

Para la segunda mitad, tanto Gallardo como Coudet aplicaron variantes: en River, Zuculini reemplazó a Scocco para equilibrar la mitad del campo y en Racing Solari entró por Zaracho para renovar las piernas del ataque. El trámite del juego cambió, porque a River le costaba más desarrollar contragolpes y los de celeste y blanco contaban con más posesión de balón, desactivando ese ida y vuelta que se dio en el amanecer del duelo copero. Chacho buscó más desequilibrio con el ingreso de Guillermo Pol Fernández en lugar de Neri Cardozo y el vértigo comenzó a asomarse, aunque sin mostrarse por completo traducido en jugadas de riesgo, más allá de un gol bien anulado a Bou por falta en ataque.

 

Los minutos corrían y el partido se volvía repetitivo: Racing dominaba la pelota, pero sin poder penetrar las líneas de un River sin Ponzio. Ingresaron Enzo Pérez por Nacho Fernández y Juanfer Quintero por Martínez para accionar como nuevos ladrillos en el muro defensivo que armó Gallardo para afrontar el complemento, mientras que para la Academia, Jonathan Cristaldo fue la tercera variante, que reemplazo a un Centurión que no estuvo lúcido. Justamente, desde la fiereza del Churry para presionar, nació una buena chance de gol para Racing que Soto no pudo aprovechar tras rematar con la pierna derecha al segundo palo un tiro que salió muy débil.

 

Finalmente, el juego se guardó las emociones más fuertes para el final: cuando quedaban solo tres minutos, primero Cristaldo de cabeza y luego Pol Fernández con un tiro de media distancia, le sacudieron el mundo a Armani, que desvío al córner la primera situación citada e hizo vista en la segunda que salió apenas ancha.

 

Fue un 0 a 0 opaco en el Cilindro, que deja pocos elementos para adornar la antesala del duelo de vuelta que se jugará el próximo 29 de agosto en el Monumental. Las emociones y los goles tendrán que aparecer en ese juego para que se defina qué equipo se quedará con la plaza en los cuartos de final de la Copa Libertadores.

 

NOTICIAS RELACIONADAS
COMUNIDAD COMENTARIOS
Enviar respuesta
Cancelar
44 Comentarios
NOTICIAS RELACIONADAS